¿Cómo internacionalizar una empresa? Las 9 claves del éxito

Tienes una empresa que ha superado las primeras fases y tiene un volumen de facturación que te permite respirar pero sabes que ha llegado el momento de crecer y pasar a la siguiente fase.

Hay que buscar otros mercados y centrarse en decidir a cuál vas a dedicar todas tus energías en los próximos años.

Pero no sabes por dónde comenzar…

Toma nota de estas ideas para internacionalizar tu empresa ya que lo primero será analizar:

  1. Los aspectos técnicos del país: la seguridad, la fiscalidad, la economía, la burocracia.
  2. La idiosincrasia del país elegido
  3. Si una joint venture es lo que necesitas, porque a veces la solución pasa por aliarse con una empresa local, sin descartar la alianza con agentes comerciales o representantes locales o distribuidores.
  4. Si existen organizaciones o instituciones que pueden ayudar a establecerse en el país, como Cámaras de comercio y consulados.
  5. Si conviene viajar al país que has elegido para explorarlo de primera mano y tener los primeros contactos.
  6. Cómo harás para adaptarte a las costumbres y formas de operar en ese país: puede ser la diferencia entre tu éxito y tu fracaso.
  7. Prepara un plan de negocio para tener claros los objetivos y los plazos a seguir.

La Propiedad industrial e intelectual

Esta nueva entrada debe ser de utilidad tanto para los emprendedores como de recordatorio para los empresarios ya establecidos.

Porque la propiedad intelectual (en su acepción anglosajona que incluye también la propiedad industrial) es algo que hay que definir con cuidado al principio, cuando desarrollamos el proyecto, y siempre, periódicamente, durante la vida de la empresa y de sus marcas, invenciones y creaciones en general.

Es crucial determinar qué marcas hay que registrar, para qué productos y/o servicios y qué países interesa proteger. Elegir un nombre o un diseño que puede infringir derechos anteriores de terceros puede conllevar el tener que abandonar el distintivo con el que hemos empezado a darnos a conocer en el mercado y al pago de indemnizaciones por daños y perjuicios, además de otros gastos por asesoramientos diversos y defensa jurídica.

Igual de crucial es definir si el producto o el procedimiento que hemos creado es susceptible de ser protegido a título exclusivo y excluyente mediante una patente o un modelo, por ejemplo.

La casuística es variada y muy extensa. Los riesgos hay que minimizarlos en cualquier caso, así que os recomendamos que antes de emprender destinéis tiempo a comentar con un profesional de la Propiedad Intelectual.

Y, si ya estáis colaborando en un proyecto empresarial consolidado, acordaos de revisar las coberturas de los registros y los países en los que estéis operando.

Como con los seguros, los registros de propiedad intelectual son un gasto considerable al que hacer frente y accesorios. Hasta que los necesitamos y nos damos cuenta de que nos falta justo el registro que necesitamos!

En Factótum Consulting también podemos acompañaros en el diseño de la cartera de registros o, en su caso, a auditar la ya existente para optimizar vuestra inversión. Es una de nuestras especialidades.

 

Emprender no tiene por qué ser una aventura

Tal vez dejaste atrás tu etapa como asalariado o quizá la universidad. Puede ser que te veas en el paro por primera vez (a tu edad!) o que todavía no hayas entrado en el mundo del trabajo por cuenta ajena.

Sea como sea, has tomado la decisión de emprender o, por lo menos, de dedicarte a esa idea que te rondaba, al proyecto que llevas imaginando desde hace algún tiempo. Y vas a intentarlo con todas tus fuerzas y por todos los medios. Los tuyos y los de los FFF (anglicismo para indicar a los fools, family and friends que te financiarán casi gratis en tu primera etapa y antes de la primera ronda).

Y lees todo lo que cae en tus manos mientras desarrollas el producto, creas el prototipo, diseñas la imagen del negocio. Y apenas duermes porque no puedes dejar de pensar en tu nuevo negocio.

Todavía no sabes cómo organizarte, si es más conveniente seguir cobrando la prestación por desempleo (si fuera el caso) o darte de alta como autónomo, compaginar las diferentes opciones. Podría ser que la duda surja sobre cuándo hay que contratar al familiar, amigo o compañero que ha creído en ti y en tu proyecto.

¡En Factótum Consulting entendemos esas preocupaciones (incluso algunas más!) y podemos ayudarte a despejar todas las dudas y tomar las decisiones adecuadas. ¡Seguro!

 

Emprender es arriesgado: hazlo de la manera más segura.

Emprender es arriesgado porque supone apostar por una idea de negocio, una intuición, una ilusión.

De entre todas las tareas que entrarán a formar parte de una check list que revisarás casi a diario, estará la del aseguramiento de riesgos.

No siempre tomamos en serio que algo puede salir mal, que cabe la posibilidad de que nuestros actos u omisiones deriven en responsabilidad, que los terceros podrían tener mejor derecho que nosotros, por muy original e innovadora que parezcan la idea o el nombre elegido. O que se pueden producir daños contra nuestros prototipos y oficina o maquinaria.

Por ello, es crucial revisar a qué riesgos nos enfrentamos como emprendedores y directores del nuevo proyecto y, sobre todo, cubrirlos a tiempo.

Un seguro siempre sobra y es caro hasta que se necesita y se observa que se ha estado pagando por algo no ajustado a la realidad.

Te recomendamos auditar los riesgos y, una vez cubiertos, revisarlos periódicamente para asegurar que protegemos únicamente lo necesario. Pónlo en tu lista, no lo olvides.

En Factótum Consulting también podemos ayudarte a diseñar la mejor cobertura al precio adecuado para que emprender sea seguro.

¡Un cambio legal sobre protección de datos que nos afecta a todos!

El 25 de mayo de 2018 será de aplicación obligatoria el Reglamento 2016/679 General de Protección de Datos que deroga la actual legislación de protección de datos. Todas las empresas, grandes y pequeñas, deberán estar preparadas para dicha fecha. Las sanciones previstas por incumplir son muy elevadas.

Prácticamente todas las empresas tratan datos personales porque tienen clientes, trabajadores y contactos web.

Nuestra sugerencia sobre cómo proceder es revisar cuanto antes:

  • Si se cumple la legislación actual y en qué punto se encuentran,
  • Los tratamientos y contenidos para saber el riesgo existente,
  • La situación de los consentimientos para hacer su tratamiento y cómo se informa para descartar que sea por defecto,
  • Las relaciones con los “encargados del tratamiento” y redactar los contratos necesarios,
  • Las políticas internas sobre tratamiento de datos (prever formación adecuada),
  • Las medidas de seguridad aplicables según el tipo de datos tratado,
  • Elaborar la documentación de los procedimientos actuales y de los nuevos sobre seguridad, impacto, etc. y si es preciso designar un delegado de protección de datos (DPO).

Es muy importante actuar cuanto antes para estar seguros de que nuestra empresa cumple con los requisitos legales sobre tratamiento de datos. Somos expertos y podemos ayudarte haciendo una auditoría de cumplimiento. Estamos a tu disposición para aclarar cualquier duda sobre este asunto.