Emprender no tiene por qué ser una aventura

Tal vez dejaste atrás tu etapa como asalariado o quizá la universidad. Puede ser que te veas en el paro por primera vez (a tu edad!) o que todavía no hayas entrado en el mundo del trabajo por cuenta ajena.

Sea como sea, has tomado la decisión de emprender o, por lo menos, de dedicarte a esa idea que te rondaba, al proyecto que llevas imaginando desde hace algún tiempo. Y vas a intentarlo con todas tus fuerzas y por todos los medios. Los tuyos y los de los FFF (anglicismo para indicar a los fools, family and friends que te financiarán casi gratis en tu primera etapa y antes de la primera ronda).

Y lees todo lo que cae en tus manos mientras desarrollas el producto, creas el prototipo, diseñas la imagen del negocio. Y apenas duermes porque no puedes dejar de pensar en tu nuevo negocio.

Todavía no sabes cómo organizarte, si es más conveniente seguir cobrando la prestación por desempleo (si fuera el caso) o darte de alta como autónomo, compaginar las diferentes opciones. Podría ser que la duda surja sobre cuándo hay que contratar al familiar, amigo o compañero que ha creído en ti y en tu proyecto.

¡En Factótum Consulting entendemos esas preocupaciones (incluso algunas más!) y podemos ayudarte a despejar todas las dudas y tomar las decisiones adecuadas. ¡Seguro!

 

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